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Insomnio

28/3/2026

¿Qué es el insomnio? ¿Por qué se produce?

El insomnio es la dificultad para conciliar el sueño (quedarse dormido al acostarse), para mantenerlo durante la noche (despertarse y no poder volver a dormirse) o despertarse más temprano de lo deseado cuando además:

  • Ocurre a pesar de disponer de condiciones adecuadas para dormir (sin factores externos que lo interfieran, como ruidos).
  • Genera malestar al día siguiente (afectación diurna): fatiga, somnolencia, dificultades de atención, problemas de memoria, irritabilidad y bajo rendimiento académico o laboral, entre otros.

Cuando estos síntomas se presentan al menos tres veces por semana durante un periodo mínimo de tres meses, se habla de “trastorno de insomnio crónico”, y es recomendable buscar ayuda profesional.

En España, el insomnio crónico afecta al 13-14% de la población adulta.

¿Por qué se produce?

Clásicamente, el insomnio se explica mediante el “Modelo de las 3P” de Spielman, un marco conceptual ampliamente utilizado para comprender cómo se desarrolla y se mantiene este trastorno. Este modelo distingue tres tipos de factores implicados: predisponentes, precipitantes y perpetuantes.

Factores predisponentes

Son aquellos que aumentan la vulnerabilidad de una persona a desarrollar insomnio. Entre ellos se incluyen factores genéticos, ciertos rasgos de personalidad (como la tendencia a la ansiedad o la rumiación), la edad avanzada y el sexo femenino (las mujeres presentan un mayor riesgo de desarrollar insomnio que los hombres). En conjunto, estos factores hacen que algunas personas sean más susceptibles que otras a presentar dificultades de sueño.

Factores precipitantes

Son eventos o situaciones que desencadenan el inicio del insomnio en personas vulnerables. Incluyen acontecimientos vitales estresantes (como enfermedad, separación o duelo), situaciones de estrés laboral, cambios en los horarios de sueño o hábitos de sueño irregulares. En la mayoría de los casos, estas circunstancias provocan un insomnio agudo, de corta duración, que tiende a resolverse una vez que el evento precipitante desaparece y se restablecen los patrones de sueño habituales.

Factores perpetuantes

Son aquellos que mantienen el insomnio y lo convierten en un problema crónico, incluso después de que el factor precipitante haya cesado. Entre ellos se encuentran la atención selectiva centrada en la dificultad para dormir, la preocupación excesiva por el sueño, las creencias disfuncionales sobre el descanso, la hiperactivación pre-sueño, las conductas maladaptativas (como permanecer más tiempo en cama, realizar siestas compensatorias, tomar mucho café) y el miedo anticipatorio a no dormir. Estos elementos generan un círculo vicioso que perpetúa el problema.

Modelo 3P del Insomio

En conjunto, el modelo de Spielman explica por qué, aunque el factor que desencadenó el insomnio haya desaparecido, la dificultad para dormir puede mantenerse en el tiempo.

El insomnio se cronifica porque los factores perpetuantes adquieren un papel central en su mantenimiento. Por ello, el tratamiento de elección, la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I), se centra específicamente en modificar estos factores para romper el ciclo y restablecer un patrón de sueño saludable.